Derechos que protegen tanto a los artistas como a los que ejecutantes, pertenecen a los derechos de autor. Son irrenunciables e inalienables, durando estos toda la vida del creador pasando a sus herederos en el momento del fallecimiento del autor.
Entre estos hay que destacar el derecho a ser recordado como el creador de la obra o, en el caso de los ejecutantes, como el artífice de determinada interpretación o ejecución. Además, se puede reclamar el derecho de respetar la obra o la actuación no pudiendo esta sufrir cambio alguno.